Jerónimo Garvin Ojeda, fue el Juez Comarcal de Beas de Segura por aquellos años y una vez fue trasladado a otro lugar dejo un bello escrito en el programa de fiestas, donde relata la añoranza que sentía cada vez que recordaba el pueblo de Beas, de cual decía que vivirá con el recuerdo del pueblo mientras viviera por que para el Beas, escondía un maravilloso encanto, tan luminoso e inaprensible, que había que situarlo en la frontera de los sueños o del trasmundo.
Sin duda, quedo hechizado del encanto de esta tierra y se enamoro de ella de por vida.
Sin duda, quedo hechizado del encanto de esta tierra y se enamoro de ella de por vida.


No hay comentarios:
Publicar un comentario